Alimentación Saludable

Al igual que el resto del cuerpo, nuestros dientes también necesitan alimentos saludables para mantenerse saludables. Evite los alimentos con alto contenido de azúcar como los caramelos y otros dulces. Estos alimentos aumentan el riesgo de caries. En su lugar, elija alimentos nutritivos para tener dientes fuertes y encías saludables, como frutas, verduras, cereales integrales, proteínas magras y productos lácteos bajos en grasa.

Manténgase bien hidratado: tome al menos 10 tazas (8 onzas) de agua todo los días. Elija agua potable segura sobre el agua embotellada. El agua del grifo puede contener un mineral llamado fluoruro que ayuda a prevenir la caries dental. Haga clic aqui para información sobre la seguridad del agua del grifo y los datos sobre el fluoruro de su ciudad.

Merienda

La cantidad de veces que comemos en un día también influye en nuestro riesgo de caries. Es importante limitar las oportunidades que brinda para que los azúcares que se encuentran en nuestros alimentos se descompongan en las superficies de sus dientes y causen caries. Trate de limitar los refrigerios a no más de tres veces al día y enjuague la boca cada vez para quitar la comida de los dientes. Cuando coma bocadillos, elija opciones más saludables como alimentos sin sal y sin azúcar, frutas, nueces, semillas, etc.

Elija Bebidas Saludable para Dientes Sanos

Lo que bebe es tan importante como lo que come. Beber agua es una de las cosas más fáciles que puede hacer para ayudar a prevenir las caries. Los jugos, los refrescos o las bebidas deportivas contienen azúcar. A las bacterias que causan caries en la boca les encanta comer azúcar y producir ácido que desgasta el esmalte dental, la capa externa de los dientes. El agua, sin embargo, limpia su boca con cada sorbo. Elimina los restos de comida y azúcar.

La leche contiene calcio y vitamina D. Estos dos nutrientes ayudan a formar y mantener los huesos y dientes fuertes. Esto es especialmente importante para los niños. Otras opciones de leche incluyen la leche de soja o productos lácteos de origen vegetal como la leche de almendras, que están fortificadas con calcio.