Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), las bebidas azucaradas son una de las principales fuentes de azúcar añadido en la dieta estadounidense. Los azúcares añadidos incluyen edulcorantes como la sacarosa, la fructosa y la glucosa, que se añaden durante el procesamiento de alimentos y bebidas. Algunos ejemplos de las bebidas azucaradas son los refrescos, las bebidas deportivas, las bebidas energéticas, los jugos de fruta, el té azucarado, la leche y el café saborizados.
Los estudios demuestran que consumir bebidas azucaradas con regularidad puede causar caries. Con el tiempo, beber bebidas azucaradas a diario puede aumentar riesgos graves para la salud, como enfermedades cardíacas y diabetes tipo 2.
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