La frecuencia con la que comemos en un día también influye en nuestro riesgo de caries. La placa dental es una capa pegajosa de bacterias que se forma constantemente en los dientes. Cuando come o bebe alimentos con azúcar, las bacterias de la placa dental producen ácidos que atacan el esmalte dental. Con el tiempo, el esmalte puede desgastarse y provocar caries dental.
Trate de limitar los refrigerios a no más de tres veces al día y enjuague la boca cada vez para quitar la comida de los dientes. Cuando coma bocadillos, elija opciones más saludables, como alimentos sin sal ni azúcar, frutas, nueces, semillas, etc.
Si usa correctores dentales, su dentista puede recomendarle evitar ciertos alimentos que podrían interferir con los frenillos o doblar los alambres. Estos alimentos pueden incluir nueces, palomitas de maíz, caramelos duros, hielo y alimentos pegajosos como goma de mascar, caramelos u otros caramelos masticables.
Más información: