Limpiar las Encías de su Bebé Desde el Primer Día.

El cuidado bucal del bebé comienza al nacer. Aunque la mayoría de los bebés no tendrán dientes hasta alrededor de los seis meses, es importante que se limpien las encías a diario y después de la alimentación para eliminar los gérmenes y las bacterias acumulados.

Para cuidar las encías de su bebé, use una toallita limpia o estéril, o gasa, y un poco de agua. Una vez al día, humedezca un paño de lavado o una gasa con agua, envuélvalo alrededor de su dedo índice y limpie suavemente el exterior e interior de las encías superiores e inferiores. Una vez que se introducen los alimentos sólidos, asegúrese de limpiar las encías después de cada comida.

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Dentición

Su bebé puede comenzar la dentición en cualquier momento del primer año. La dentición puede agitar o irritar a su bebé. Algunos síntomas comunes incluyen babeo, aumento de la masticación, dolor de encías, inquietud o pérdida de apetito.

Puede intentar calmar las encías frotando suavemente con un dedo limpio, usando una gasa húmeda o dejando que mastique un anillo de dentición frío. Si su bebé parece enfermo o tiene fiebre, llame al médico de su bebé.

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Cepillar los Primeros Dientes de su Bebé

Muy a menudo, un bebé tendrá sus dos dientes inferiores delanteros entre los 6 y los 10 meses de edad. Una vez que estos primeros dientes salgan, puede cepillarlos con pasta dental fluorada en una cantidad del tamaño de un grano de arroz. Asegúrese de cepillar todas las superficies del diente para prevenir la caries dental.

Es importante empezar a limpiar entre los dientes una vez al día, tan pronto como salgan dos dientes juntos.

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Chupones

La succión es una parte normal del crecimiento que reconforta a los niños en sus primeros años de vida. Si elige que su bebé succione un chupon, tome las siguientes precauciones de seguridad:

  • Mantenga el chupete limpio.
  • Nunca sumerja el chupete en miel ni en ningún otro líquido dulce antes de dárselo a un bebé.
  • Nunca conecte un chupete a la cuna ni al cuerpo de su bebé con una cuerda, cinta o cordón.
  • El escudo de un chupete debe ser más ancho que la boca del niño. Suspenda su uso si el niño puede meter todo el chupete en la boca.
  • Inspeccione los chupones con frecuencia para detectar signos de desgaste; desechelos si la bombilla se ha vuelto pegajosa, hinchada o agrietada.

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Prevenir Caries del Biberón

El azúcar en la leche puede causar caries dental severa cuando permanece durante períodos prolongados sobre los dientes de un bebé. Esta condición es tan común que los profesionales dentales la han comenzado a llamar caries del biberón. Esta condición puede causar caries severas en los dientes 4 a 6 de la parte frontal superior de un niño tan pronto como en el primer año, lo que puede requerir un tratamiento dental extenso.

Para evitar esta afección, no deje que su bebé duerma con una botella de leche en la boca. En cambio, intente cambiar la leche por un poco de agua del grifo justo antes de acostarse o tan pronto como su bebé se duerma. Retire el biberón de la boca. Si su bebé usa un chupon, evite sumergirlo en alimentos endulzados como miel o jarabe. ¡Esto no es seguro y puede favorecer la caries dental!

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Atento a Los Signos de Caries

Los bebés no pueden expresar el dolor dental con palabras. Los padres y cuidadores deben estar atentos a señales no verbales, como el babeo excesivo, el llanto inexplicable o el tirarse de la cara y de las orejas. Es importante realizar controles visuales regulares en los primeros dientes de su bebé:

  • Las manchas blancas y marrones en los dientes de su bebé son signos tempranos de caries.
  • Las manchas negras y los agujeros en los dientes de su bebé son signos de caries de moderada a severa.

Cuando los signos de caries dental son visibles, es aconsejable programar una visita con su proveedor dental para evitar que la infección se propague.

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Las Caries son Contagiosas

No es un hecho bien conocido, pero las caries también son contagiosas y pueden transmitirse de persona a persona. Ciertas bacterias presentes en la boca de un adulto pueden provocar caries. Evitar el traspaso de estas bacterias de la boca del adulto a la del bebé puede reducir el riesgo de caries en los niños.

Es importante que los padres y cuidadores eviten los comportamientos que transmiten directamente la saliva al bebé. No comparta cepillos de dientes, utensilios ni tazas con su bebé. No limpie un chupon en la boca de los padres o cuidadores. No ponga nada en la boca de un bebé si ha estado en la de otra persona.

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