Lo que bebe es tan importante como lo que come. Beber agua es una de las cosas más fáciles que puede hacer para ayudar a prevenir las caries. Los jugos, los refrescos o las bebidas deportivas contienen azúcar. A las bacterias que causan caries en la boca les encanta comer azúcar y producir ácido que desgasta el esmalte dental, la capa externa de los dientes. El agua, sin embargo, limpia su boca con cada sorbo. Elimina los restos de comida y azúcar.
Manténgase bien hidratado bebiendo al menos 10 tazas (8 onzas) de agua todos los días. Elija agua potable segura sobre el agua embotellada. El agua del grifo puede contener un mineral llamado fluoruro que ayuda a prevenir la caries dental. Aprenda más sobre la fluoración del agua comunitaria.
La leche contiene calcio y vitamina D. Estos dos nutrientes ayudan a formar y mantener los huesos y dientes fuertes. Esto es especialmente importante para los niños. Otras opciones de leche incluyen la leche de soja o productos lácteos de origen vegetal como la leche de almendras, que están fortificadas con calcio.
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